miércoles, 23 de febrero de 2011

LA FLOR ROJA DE TALLO VERDE

Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.

Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo.

Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.

Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bueno! - pensó el niño, - me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.


Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde.

El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.

Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro.

¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.


Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a moldear un plato.

¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.

Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar.

El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.


Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.


Ocurrió que un día, su familia, se
mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.

Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo: ¿No quieres empezar tu dibujo? Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer? No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra. ¿Y cómo lo hago? - preguntó. Como tú quieras contestó. ¿Y de cualquier color? De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo?

Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde.


lunes, 7 de febrero de 2011

EL PESCADOR

En cierta ocasión iba un ejecutivo paseando por una bonita playa vestido con sus bermudas (de marca), sus gafas de sol (también con marca muy visible), su polo (con mucha marca), su gorra (con marca destacada), su reloj (de marca y carísimo), su calzado deportivo (donde todo era marca), su móvil colgado de la cintura (el móvil con marca y la bolsa en la que colgaba, también) y su gomina en el pelo ( sin marca, pero tan abundante que uno podía adivinarla).


Eran las dos del mediodía cuando se encontró con un pescador que felizmente recogía sus redes llenas de pescado y amarraba su pequeña barca. El ejecutivo se le acercó…


- ¡Ejem! Perdone, pero le he visto llegar con el barco y descargar el pescado… ¿No es muy temprano para volver de faenar?


El pescador le miró de reojo y, sonriendo mientras recogía sus redes, le dijo:
- ¿Temprano? ¿Por qué lo dices? De hecho yo ya he terminado mi jornada de trabajo y he pescado lo que necesito.


- ¿Ya ha terminado hoy de trabajar? ¿A las dos de la tarde? ¿Cómo es eso posible? – dijo incrédulo, el ejecutivo.


El pescador, sorprendido por la pregunta, le respondió:


-Mire, yo me levanto por la mañana a eso de las nueve, desayuno con mi mujer y mis hijos, luego les acompaño al colegio, y a eso de las diez me subo a mi barca, salgo a pescar, faeno durante cuatro horas y a las dos estoy de vuelta. Con lo que obtengo en esas cuatro horas tengo suficiente para que vivamos mi familia y yo, sin holguras, pero felizmente. Luego voy a casa, como tranquilamente, hago la siesta, voy a recoger a los niños al colegio con mi mujer, paseamos y conversamos con los amigos, volvemos a casa, cenamos y nos metemos en la cama, felices.


El ejecutivo intervino llevado por una irrefrenable necesidad de hacer de consultor del pescador:


- Verá, si me lo permite, le diré que está usted cometiendo una grave error en la gestión de su negocio y que el “coste de oportunidad” que está pagando es, sin duda, excesivamente alto; está usted renunciando a un pay-back impresionante. ¡Su BAIT podría ser mucho mayor! Y su “umbral de máxima competencia” seguro que está muy lejos de ser alcanzado.


El pescador se lo miraba con cara de circunstancias, mostrando una sonrisa socarrona y sin entender exactamente adónde quería llegar aquel hombre de treinta y pico años ni por qué de repente utilizaba palabras que no había oído en su vida. Y el ejecutivo siguió:


- Podría sacar muchísimo más rendimiento de su barco si trabajara más horas, por ejemplo, de ocho de la mañana a diez de la noche.


El pescador entonces se encogió de hombros y le dijo:

- Y eso, ¿para qué?


- ¡¿Cómo que para qué?! ¡Obtendría por lo menos el triple de pescado! ¡¿O es que no ha oído hablar de las economías de escala, del rendimiento marginal creciente, de las curvas de productividad ascendentes?! En fin, quiero decir que con los ingresos obtenidos por tal cantidad de pescado, pronto, en menos de un año, podría comprar otro barco mucho más grande y contratar un patrón…


El pescador volvió a intervenir:


- ¿Otro barco? ¿Y para qué quiero otro barco y además un patrón?

- ¿Que para qué lo quiere? ¡¿No lo ve?! ¿No se da cuenta de que con la suma de los dos barcos y doce horas de pesca por barco podría comprar otros dos barcos más en un plazo de tiempo relativamente corto? ¡Quizá dentro de dos años ya tendría cuatro barcos, mucho más pescado cada día y mucho más dinero obtenido en las ventas de su pesca diaria!


Y el pescador volvió a preguntar:


- Pero todo eso, ¿para qué?


- ¡Hombre! ¡¿Pero está ciego o qué?! Porque entonces, en el plazo de unos veinte años y reinvirtiendo todo lo obtenido, tendría una flota de unos ochenta barcos, repito, ¡ochenta barcos! ¡Qué además serían diez veces más grandes que la barcucha que tiene actualmente!


Y de nuevo, riendo a carcajadas, el pescador volvió:


- ¿Y para qué quiero yo todo eso?


Y el ejecutivo, desconcertado por la pregunta y gesticulando exageradamente, le dijo:


- ¡Cómo se nota que usted no tiene visión empresarial ni estratégica ni nada de nada! ¿No se da cuenta de que con todos esos barcos tendría suficiente patrimonio y tranquilidad económica como para levantarse tranquilamente por la mañana a eso de las nueve, desayunar con su mujer e hijos, llevarlos al colegio, salir a pescar por placer a eso de las diez y sólo durante cuatro horas, volver a comer a casa, hacer la siesta,…?


El pescador respondió:


- ¿Y eso no es todo lo que tengo ahora?

viernes, 4 de febrero de 2011

Carnaval 2011


Os recordamos que el Área de Ocio, Cultura y Deporte ya se están preparando los Carnavales, el desfile será el 5 de marzo, y como se comentó en la carta que se envió a vuestra familia estáis todos invitados a participar en él y a colaborar en la preparación del mismo.


Como se señala en la carta es necesario que nos aviséis lo antes posible (11 de febrero) para poder organizarnos un poco con la compra de materiales, aunque os recordamos que alguno de los complementos tendréis que ponerlo vosotros.


Os esperamos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



miércoles, 19 de enero de 2011

VISITA AL CAB



Ya tenemos las fotos de nuestra visita al CAB el sábado 15 de enero, pasamos un rato muy entretenido atendiendo al las explicaciones de la monitora y creando nuestras pequeñas obras en el taller, podéis ver parte de ellas en la galería de imágenes y en nuestro perfil de Facebook .


lunes, 17 de enero de 2011

LA HISTORIA DE PAGANINI.


Algunos decían que era muy raro. Otros, que era sobrenatural. Las notas mágicas que salían de su violín tenían un sonido diferente, por eso nadie quería perder la oportunidad de ver su espectáculo.

Una noche, el escenario de un auditorio repleto de admiradores estaba preparado para recibirlo.La orquesta entró y fue aplaudida.El director fue ovacionado.
Pero cuando la figura de Paganini surgió, triunfante, el público deliró.

Paganini colocó su violín en el hombro y lo que siguió es indescriptible.

Blancas y negras, fusas y semifusas, corcheas y semicorcheas parecían tener alas y volar con el toque de aquellos dedos encantados.


De repente, un sonido extraño interrumpió el ensueño de la platea.Una de las cuerdas del violín de Paganini se rompió.

El director paró.La orquesta paró.El público paró.

Pero Paganini no.


Mirando su partitura, él continuó extrayendo sonidos deliciosos de un violín con problemas. El director y la orquesta, admirados, volvieron a tocar.

El público se calmó.

De repente , otro sonido perturbador atrajo la atención de los asistentes.

Otra cuerda del violín de Paganini se rompió.El director paró de nuevo.La orquesta paró de nuevo.

Paganini no.


Como si nada hubiera ocurrido, olvidó las dificultades y siguió arrancando sonidos imposibles. El director y la orquesta, impresionados, volvieron a tocar.


Pero el público no podía imaginar lo que iba a ocurrir a continuación.Todas las personas, asombradas, gritaron un OOHHH!...que retumbó por toda la sala.
Una tercera cuerda del violín de Paganini se rompió.El director paró.La orquesta paró. La respiración del público paró.

Pero Paganini no.


Como si fuera un contorsionista musical, arrancó todos los sonidos posibles de la única cuerda que quedaba en el violín destruido. Ninguna nota fue olvidada.


El director, embelesado, se animó.La orquesta se motivó.El público pasó del silencio a la euforia,de la inercia al delirio.


Paganini alcanzó la gloria. Su nombre perdura a través del tiempo.El no es un violinista genial. Es el símbolo del profesional que continúa adelante aún ante lo imposible.


Cuando todo parece derrumbarse, ten confianza y no desesperes, haz como Paganini, sigue adelante, los sueños y el triunfo están delante de ti, si paras nunca los alcanzarás.


Victoria es el arte de continuar donde otros resuelven parar.

viernes, 22 de octubre de 2010

LA VASIJA RAJADA



La historia siguiente, “La Vasija Rajada”, es de autor desconocido y comparte el
mensaje de que toda persona es un regalo especial.


Un cargador de agua en la India tenía dos vasijas de agua que pendían en lados opuestos de una vara que él cargaba sobre el cuello. Una de las vasijas tenía una rajadura, y mientras que la otra era perfecta y siempre llegaba con la porción entera de agua al final de la larga caminata desde el arroyuelo hasta la casa del amo, la vasija rajada siempre llegaba solamente con la mitad.

Esto ocurrió todos los días por dos años enteros, el cargador de agua siempre entregando solamente vasija y media de agua en la casa del amo. Por supuesto, la vasija perfecta se sentía muy orgullosa de sus logros, perfecta para el propósito para el que había sido hecha. Pero la vasija rajada se sentía avergonzada de su imperfección, desdichada de sólo poder cumplir con la mitad del propósito para el que había sido hecha.

Después de dos años de lo que parecía ser una amarga derrota, le habló al cargador de agua mientras se encontraban a la orilla del arroyuelo.

“Me siento avergonzada de mí misma y quiero disculparme contigo.”

“¿Por qué?”, preguntó el cargador, “¿de qué te avergüenzas?”

“Durante los últimos dos años solamente he podido entregar la mitad de mi carga porque la rajadura que tengo al lado hace que el agua se salga cuando vamos de camino a la casa del amo. A causa de mi desperfecto, has tenido que hacer todo este trabajo y no se te recompensa por completo por tus esfuerzos,” expresó la vasija.

El cargador sintió pena por la vieja vasija rajada y sintiendo compasión dijo: “cuando vayamos de regreso a la casa del amo, quiero que mires las flores tan hermosas que crecen a la orilla de la vereda.”

Y en verdad, mientras subían por la vereda, la vasija rajada se fijó como el sol calentaba las hermosas flores al lado de la vereda y esto la alegró. Pero al final de la vereda, siguió sintiéndose mal porque se le había caído la mitad de su carga, así pues, una vez más, volvió a disculparse con el cargador por su desperfecto.

El cargador de agua le dijo a la vasija: “¿te fijaste que solamente habían flores al lado tuyo de la vereda, pero no al lado de la otra vasija? Eso es porque siempre he sabido de tu desperfecto y lo
aproveché. Planté semillas del lado tuyo de la vereda y, todos los días, mientras regresábamos del arroyuelo, las has regado. Por dos años he estado recogiendo estas flores para decorar la
mesa del amo. Si no fueras como eres, él no habría tenido tanta belleza para adornar su casa.”

martes, 19 de octubre de 2010

AYÚDANOS CON EL LOGO

Desde el Área de Familias solicitamos vuestra ayuda......

¡Queremos cambiar de logo!

Como necesitamos que sea algo que nos represente a todos hemos pensado que vosotros también podéis poner vuestro granito de arena.

No vamos a daros ninguna indicación al respecto, tan sólo hace falta que vuestras musas os inspiren y que nos propongáis algo que represente a las Familias de Aspanias.

¡Ánimo y a dejar volar vuestra imaginación!